Queridas masque5amigas:
Le tiraron un guante, y sin saber frente a quién, entró en
el duelo.
Le pusieron delante la capa, y sin pensárselo, entró en el
trapo.
Una joven dejó caer su pañuelo al suelo y, atento y galante,
sin saber su significado, lo recogió y se lo entregó a su dueña.
Esta vez a mí me hicieron una propuesta y, procediendo de
donde venía, aunque confieso que asustado, accedí a la invitación y me
comprometí a escribir esta entrada en
vuestro Blog.
Estar a la altura lo tengo difícil, por mi inexperiencia en
estas lides y sobre todo a la vista de las entradas de quienes me han precedido
en este cometido. Pero… ME COMPROMETÍ y debo cumplir: ¡Va por vosotras,
5amigas!
Estoy en el bar de la estación de RENFE en Toledo, de estilo
mudéjar, esperando 1 hora y 30 minutos al tren que me dejará en sólo 33 minutos
en Madrid. Y en esta pausa, ante una Coca-Cola, me formulo la siguiente
pregunta:¿Cuántas veces en nuestra historia nos mojamos metiéndonos en el agua
sin saber si es limpia o si se trata de un charco?.
Esa es la historia de un TANCREDO de fantasía, que no se
sabe si por apuesta, necesidad, por demostrar sus dos…bien puestos, por superar
miedos, o por qué otra razón, se comprometió en un pueblo a permanecer con
los ojos tapados e inmóvil, como una
estatua, durante 30 minutos, en el albero
de la plaza de toros, compartiendo el redondel con dos reses bravas.
Llegada la hora del compromiso, el personaje fue vestido de
blanco, pintado de blanco, vendados los
ojos e instalado sobre un cajón de madera, contenedor de botellas, en el centro
de la plaza.
Sonaron los clarines y salieron al ruedo dos reses. El buen
hombre oía cerca el resople y el escarbar, y a su alrededor el correr de las
bravas, y un estruendo de risotadas y jaleo en el graderío. Debieron saltar
algunos mozos a los que escuchaba convocar a las bestias hacia él.
De momento
no le atacaban, pero el sufrir del buen hombre sólo él lo sabía. Él
inmóvil y callado, y sin embargo su
corazón latía como una bomba de relojería a punto del estallido. Sin respirar, sólo
aguardaba el toque y el daño de los toros, quizás fatal, y como himno fúnebre
de fondo, el griterío de los espectadores. Era pánico, se estaba cagando de
miedo… .
El caso es que transcurrieron los 30 minutos largos como si
fueran días, y sonaron los clarines de recogida de las bravas a los toriles.
¡No había sufrido siquiera rasguño, ni empujón, ni nada!. ¡Esos clarines le
daban uno de los momentos más felices de su vida!. Nuestro amigo se quitó la
venda y miró al tendido sintiéndose
triunfante. Más, contrariamente a lo esperado, vió a un público agresivo,
insultante. Le silbaban, le increpaban,
le injuriaban y le calumniaban.
Le tiraban almohadillas, botellas vacías, algunas piedras… ¡¡Qué soso!!¡No había dado juego, ni espectáculo! Todos se sentían defraudados.
Ante tal actitud, y temeroso de que su vida no corriera la
misma suerte que la que tuvo minutos antes, emprendió una carrera, huyendo de
aquellos energúmenos, escapando de aquel maldito e incomprensible pueblo… A
kilómetros del horrible lugar, el hombre se sentó sobre una piedra. Se juró no
regresar jamás, ni siquiera para recibir su recompensa, ni explicaciones. En
definitiva, no le importaba, aunque nadie se lo reconociera: En su interior él
se había demostrado capaz de aquella heroicidad, no había sufrido daño y, sobre
todo, sólo él había cumplido su compromiso, una vez más. Esa era
su medalla de oro. Además había aprendido algunas lecciones: Ni volvería a
aquel pueblo, ni volvería a retarse tan alto.
Y mientras tanto, en el horrible pueblo, la multitud
preguntaba quién era el responsable de haber contratado a aquel aburrido, tonto,
soso, bobote y sin gracia del Tancredo que, sólo con destaparse los ojos con
picardía abría visto que las bestias no eran más que dos chotitos, mansos y sin
cuerna, y podría haber hecho alguna gracia.
Así, queridas 5amigas, que cuidado con los retos. Si os
gustan, medíos y aseguraos del retador y, en lo posible, del resultado. No os
comprometáis en vano. Y si a pesar de ello, empeñáis vuestra palabra, cumplidla
aunque os pese haberlo hecho.
Yo os la dí, y confío que con estas pesadas líneas he
cumplido mi compromiso. Espero salir airoso y no decepcionar como el Tancredo. Aún
así, mi recompensa cariñosa la recibí de vosotras por anticipado. Os quiero.
Si hubieras abierto los ojos y quitado la venda en el caso tuyo, no de Tancredo, hubieras visto a 5amigas rodeandote con cariño y admiración. No hay almohadillas sino flores y aplausos. y por supuesto tendras tu vuelta al ruedo. En definitiva sales por la puerta GRANDE
ResponderEliminarYa sabía con quién me comprometía. Jugué con ventaja, ya lo dije;mi recompensa la recibí anticipadamente.
EliminarY lo que me dices, me emociona...Besos
Hay que ver bien a lo que te comprometes en la vida, porque si lo haces por supuesto hay que cumplir y con dignidad. Tancredo así lo hizo, y tu Silverio no ya con dignidad, sino maravillosamente.
ResponderEliminarMuchas gracias, Colibrí,y muchos besos.
EliminarYo seguí al Tancredo. Alguien pensará;¡Pobre D. Tancredo! pero NO.
ResponderEliminarEstaba convencido de haber resistido la presencia de dos mihuras.
Feliz de haber cumplido.
Él no estaba para comprender a aquel pueblo de extraños miserables. No merecían ni un minuto de su vida.
Después de cavilar todo ello sentado en la piedra, continuó andando al siguiente pueblo, donde había dejado aparcado su MASSERATI. Se puso a silbar una canción muy alegre, arrancó su magnífico coche y, feliz, se dirigió a su Mansión.
No sabía de la economía de Tancredo. Y no comprendo cómo una persona como él tenía necesidad de comprometerse con ese horrible pueblo. Bueno... sería para demostrarse a sí mismo...
EliminarEsta entrada tiene muchas lecturas: De arriba a abajo, de abajo a arriba, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda. Como la Yenka o como la canción: "Paseando por la calle de Alcalá, de arriba a abajo, de abajo a arriba, de repente me dí cuenta que estaba borracho, no podía entender qué me estaba pasando"
ResponderEliminarD. SILVERIO; La lectura de su artículo literariamente se hace pesada, como Ud. expresamente reconoce en su último párrafo.
ResponderEliminarAprecio la existencia de alguna falta de ortografía: Así, en el penúltimo párrafo,última frase; "cumplidla" no "cumplirla". Que se cumpla o no, a mí no me importa.
Yo soy de ese pueblo horrible y no simpatizo nada con Ud.,¡So bobo!
Dª. Fe de las Erratas: Aunque respeto su crítica, no comparto su opinión, y nada me interesa. Sólo me interesa la de las 5Amigas con las que me comprometí.
EliminarSi me permite un consejo se lo lanzo:Quédese en su pueblo. Así no coincidiremos.
DOÑA FE DE ERRATAS es boba. Se cree que es de la RAE. Ese pueblo, es salvaje completamente y los que allí viven y demuestran que están encantados de esa forma de festejar son de lo peor
EliminarSiento decirla, Doña Fe de las Erratas, que la existencia de esa falta de ortografía no existe, póngase gafas, por favor cuando lea.
EliminarJunio tiene mucha razón.¡No hay esa falta ortográfica que Ud. denuncia! El caso es que Dª Fe de las Erratas tiene,que lo se de buena tinta,gafas de culo de vaso. Pero necesita volver a graduarlas.
Eliminar(Junio,ya me contarás cómo se hace (¿?))
Pues yo me había comprometído a llevar a mi novia a aquel festival taurino de mi pueblo y me fui sólo con los amigotes.¡Pues aunque no la llevé, debería estar agradecida, porque fué todo un rollo menos cuando terminó y lanzamos las piedras al Tancredo!
ResponderEliminarOtro indocumentado!!!!!. ¿pero se puede saber como os han educado en ese pueblo?. Crispulo, yo te conozco, estuve haciendo una suplencia a una maestra en tu pueblo, que estaba de baja porque le habíais atado a una silla con longanizas y ella era alérgica al pimentón. Me jure que jamas volvería a ese pueblo en mi vida Ahora veo que no has cambiado MALANDRIN
EliminarUd. no se merece tener compañera, ni novia. Sus amigos posiblemente no lo sean. Ni Ud. tampoco de ellos.Además de no comprometerse con nadie, Ud. ha demostrado tener una muy mala puntería.
ResponderEliminar¡No se meta con mi novio!Críspulo es el mejor de nuestro pueblo. No me importa que todavía no nos hayamos casado a pesar de que se comprometió a darme el anillo hace ya cinco años. Tampoco me importa no haber ido al festival taurino porque, como él me ha dicho, fue un rollo, que me ha ahorrado, y yo confío en él.
EliminarMi Críspulo es muy machote y Ud. un metete de eso, aunque en lo de la mala puntería creo que es en lo único que Ud. tiene razón.
No venga por este pueblo porque desde ahora se la tenemos jurada.¡Ya está bien. Jopé!
Debe ser el agua que beben en ese pueblo lo que genera ese tipo de carácter, y yo no tengo ni tiempo, ni ganas, ni interés alguno en esos especímenes.Por lo tanto, descuide. Desde luego tampoco pienso dar publicidad al nombre del pueblo, no sea que curiosos, que los hay siempre, acudan de turismo o de investigación a ese horrible pueblo. No tengo más que decir. Adiós Sra.
EliminarEl otro día nos soltaron en una plaza,prometiéndonos diversión, en medio, un cajón con un personaje vestido de blanco, y tapado los ojos, le mirábamos pero no se movía, fue un poco rollazo, no quería jugar con nosotros, al final nos tuvimos que ir aburridos.
ResponderEliminarEstá muy bien. Me ha gustado mucho el artículo.
ResponderEliminarPor favor que alguien me diga el nombre de ese pueblo, me voy de vacaciones por toda la geográfica española vestida ibicenca y no quiero que me suban a ningún cajón.
ResponderEliminarSi has visto la entrada siguiente, sabrás que puedes ir llevando cosas para ayudar en las necesidades de los pueblos, ¡animate a ir con algo!
EliminarSolidario:No aconsejes a así la Turista, pues Tancredo era turista en el horrible pueblo y su compromiso pudo tener algo de eso. Sólo admiten a extraños que se comprometan, y después...a cumplir.
ResponderEliminarSi pretendes enseñarles educación, cultura o cualquier otra bondad humana, antes hay que pasar por la prueba comprometida.
Así que si te atreves en tu condición de "solidario", predica con el ejemplo, y date un garbeo por ese siniestro pueblo.
Allá voy a ir si me dices el nombre del pueblo. Les llevaré educación. No soy "solidario" sino "solidaria".
EliminarLo siento, Solidaria, me he comprometido a nunca jamás pronunciar el nombre del pueblo. Y lo hago por solidaridad con la buena gente y ahora por tu bien. Lo comprometido lo cumpliré, así que no me tires de la lengua...
EliminarSilverio, que ilusión verte escribir en este gran blog!!!!
ResponderEliminarMuchas gracias, "En un pais multicolor",a mí también me gusta mucho el comentario de un lugar tan fresco, fantástico y bonito, no como el pueblo horrible cuyo nombre no pronunciaré. Muchos besos.
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