lunes, 12 de agosto de 2013

Flores.

Atravesaba esta mañana el campo para venir a Madrid a trabajar. Ya habían segado pero quedaban los montones de paja y los girasoles empezaban a florecer. He cruzado un puentecito y en la ribera habían crecido flores de todos los colores. Lo que me ha traído a la cabeza el recuerdo de un carnicero de mi pueblo, ya fallecido, que tenía en el mostrador un jarrón de cristal siempre lleno de flores silvestres frescas. Un día le dije “¡Ya me podrías traer unas cuantas el día que te acuerdes…!”, y me contestó “Mañana que voy al prado, te traigo. 
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Ven a recogerlas por la tarde”. A mí se me olvidó, en parte porque pensé que él se olvidaría, pero cuando estaba haciendo la cena me acordé de repente y sin dar explicaciones salí corriendo. Se había acordado y me traje a casa una brazada de flores preciosa.
Tirando del hilo he recordado la docena de rosas rojas que me envió mi suegro el día que me casé, para que eligiera las tres que quería llevar. Más hilo y de repente he visto a mi ex entrar en la habitación de la maternidad donde acababa de nacer mi primera hija, con un cubo azul de plástico lleno de caléndulas y margaritas (mis flores preferidas) que le había comprado a la gitana que estaba en la puerta. ¡Me encantó!

Sigo tirando del hilo y recuerdo un ramo de rosas antiguas que me trajo mi hermano, el de los trampantojos, un día que vino a verme y había estado en un convento hablando con unas monjas. Era un ramo con rosas de color rosa desvaído, grandes, desmayadas, que parecían salidas del cuadro de un romántico del siglo XIX, con un olor profundo, como las iglesias de pueblo en el mes de mayo. Bueno, un ramo de rosas irrepetible. Gracias Santi.

Y… ¡se acabó en carrete!

9 comentarios:

  1. ¿con el hilo ataste las rosas? ¿y las calendulas? ¿y las margaritas?
    Pues yo las ato con cordel fino por que asi se sujetan mejor.

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  2. A mi no me gusta que me regalen flores. De hecho no me gusta cortarlas.Prefiero una plantita, se me mueren igual pero......me gustan las rosas en los rosales. De todas formas es un regalo delicado y perecedero y esto a veces es de agradecer

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  3. Aracne dice que ha acabado de hilar, pero solo se ha inventado un final para el infinito. La dulce condena es hilar y tejer la amena realidad, con los retales de la memoria más apropiados y la aguja que señala la dirección de la historia. Mañana habrá más carrete, en el telón de fondo hay muchos sietes.
    Saludos de un explotador de costureras

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    1. Un comentari preciso y, como siempre, tienes razón. Me encanta hilar, porque, poco a poco aparece en el tapiz el dibujo de tu vida Yo deshago poco, me gusta seguir. Lo que sí hago es restaurar los sietes del telón de fondo.

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  4. A mi me encantan los ramos de flores, recuerdo las seis flores que mis hijos me regalaron por mi medio siglo, cada una significaba una década, aún tengo la tarjeta.

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    1. Averias ¿fuiste al colegio? ¿sabes sumar? Aunque solo sea con los dedos ¿no?
      si te regalaron 6 flores 6 y una era por cada decada, osea 10 años ¿tienes 60? Me has hecho polvo porque yo tengo entonces 66.

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  5. De los o a los 10 el clavel, la inocencia,
    De los 10 a los 20 La rosa amarilla, la amistad.
    De los 20 a los 30 la liatriz, la familia.
    De los 30 a los 40, el iris, la elegancia.
    De los 40 a los 50, la peonia, la distinción.
    Y la última, la rosa, simboliza el futuro: amor, ideales, belleza, pasión, confianza y más amor.
    ¿Contenta?

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  6. Me dejáis anonadada. Cuanta sabiduría se reparte por este blog. Me pasare a otro blog que esté a mi altura

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