Se levantó ilusionada, era el día
de Reyes.
Después de desayunar, preparó la
mochila, no quería olvidar nada y se vistió.
Antes de salir llamó a su
familia, no podía ir a comer con ellos, un viaje sorpresa, no, no podía
aplazarlo, volveré la semana que viene, un beso a todos. Colgó.
Cogió el tren y se plantó en
Madrid, bajó en al estación de Atocha, paseando llegó al Museo del Prado,
estaba excitada, eran las doce y media, y hoy cerraban a las dos por ser Reyes,
tendría tiempo.
Compró la entrada, 14 euros,
valía la pena. Fue pasando por las salas mirando los cuadros, hasta que
localizó el suyo, se quedó haciendo tiempo hasta las dos menos cuarto, entonces
se metió en el aseo, y esperó que se marcharan el público y los empleados.
Abrió la mochila, extendió la
ropa despacio y se cambió, guardó la que llevaba y escondió el macuto.
Salió de los baños, y fue directa
al cuadro, con sigilo se metió en él, se colocó en un rincón, detrás de la escalera para no ser vista por las hilanderas que conversando sobre las intrigas en el palacio, el rey FelipeIV y el conde duque de Olivares y sus
aventuras con mozos, no se percataron de su entrada.
Las estuvo escuchando durante
toda la tarde, pero al llegar la noche el gato la localizó y la hicieron salir.
Dejaron que participase en la
conversación, que preguntase, que opinase, pero ella lo que más hizo fue escucharlas.
De madrugada, cuando se tenía que
ir, se quedó dormida.
Cuando abrieron las puertas del
Museo, y la gente llegaba al cuadro de Las Hilanderas de Velazquez exclamaba: ¡en esa figura
dormida que esta delante del tapiz del fondo no me había fijado nunca!

Qué bonito!!! Me encanta este relato!!!!
ResponderEliminarMe alegro, era lo que pretendía.
EliminarQue pena, y no podrá y volver a su casa???? se ha quedado para siempre metida en el cuadro??, bueno si es lo que ella quería pues fenomenal. me ha encantado tu relato, original y bonito. Si sabes algo mas de ella ya nos contaras no?????
ResponderEliminarIntentaré ponerme en contacto con ella para saber como sigue. Gracias por tu comentario.
EliminarJunio, querida, el relato increible. casi como tu.
ResponderEliminarPuedes decirnos como consiguio realizar la hazaña ? Sin romper la tela, claro.
es que me encantaria meterme en las MENINAS.
Tendrías que dar los mismos pasos que ella, empezando los preparativos antes de Reyes, creo que el día clave.
EliminarMuy valiente la joven al introducirse en un cuadro que representa el reto que cuestionaba quién era la mejor tejedora; si Aracné o la diosa Palas. Ovidio cuenta la historia mitológica, y Diego Velázquez pinta dos escenas; Falta el desenlace, la escena que no figura es la transformación de Aracné en ARAÑA condenada a hilar a perpetuidad.
ResponderEliminarY es que, hay que tener mucho cuidado a la hora de desafiar a los dioses.
Bueno, al menos mientras Aracné esté entregada al hilado, y Palas, disfrazada ante la rueca, todavía no la haya transformado en Araña,no la picará y puede dormir tranquila.
precioso relato
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