martes, 25 de marzo de 2014

EL AVE

Aquella mujer me estaba poniendo de los nervios.

Acababa de sentarme cómodamente en mi butaca del AVE, había sacado el portátil, puesto una peli intrascendente y colocarme los cascos cuando se sentó a mi lado.

Foto
Creía que no me daba cuenta, pero sé que intentaba ligar conmigo.

Todavía llevaba en el bolsillo la navaja llena de sangre de la fulana que había intentado un acercamiento en la estación. La seguí hasta donde ella me dijo, una esquina del fondo del jardín de la estación, y allí mientras ella hurgaba con mi cremallera del pantalón la corte la yugular. Mientras se desangraba me miraba con ojos interrogantes y  la dije al oído: “eres una guarra de mierda”. Me gustaba la sensación de triunfo al verlas dejar de respirar y ahora esta con pinta de novatilla estaba intentando insinuarse.

Me metí la mano en el bolsillo palpando la navaja.

En ese momento se levantó y se fue hacia el restaurante. Quizás creía que la iba a seguir, pero no, me quede en el asiento, y la que se levanto fue otra mujer que había al otro lado del pasillo. Me pregunto si no será lesbiana.

Volvieron al rato charlando amigablemente. Seguro que han estado hablando de mí. Se han estado riendo y planeando alguna estratagema para ligar. Son todas iguales.

Cuando llegamos a nuestro destino, la del otro lado del pasillo, se levanto presurosa, recogió sus cosas y se fue. Mi vecina de asiento recogió un libro que la otra había olvidado y se asomo a la ventanilla para ver si la veía. No sé que vió, pero su cara me recordó a la mujer de la estación: sorpresa, estupefacción, terror.

Me levanté, y con una sonrisa y acariciando la navaja de mi bolsillo, le pregunté:

¿Tomamos una copa?


Firmado:   “tú la A, yo la Z”

3 comentarios:

  1. Gracias por avisarme, pero ya tengo un buen lío con mi marido como para intentar liarme con el de la navaja.

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  2. Ya me lo decía mi madre. No te fíes de ningún hombre, todos van a lo mismo, a quitarte la vida de una forma u otra.

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  3. ¡Yo no sabía que estaba casado! Mañana le dejo.

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