martes, 20 de mayo de 2014

La cenicienta

-No sé que ponerme para el fiestón del sábado. Solo tengo tres harapos que me quedan estrechos, normal si pienso cuando me los compré…. ¿o los heredé? Están…son anticuados de estilo y los colores están apagados y además creo que huelen a humo de tabaco y chimenea.

-De mi piel no quiero ni hablar. Últimamente la tengo como ajada y eso que me lavo con jabón lagarto, como me recomendó mi madre y me pringo la cara con vaselina de romero.

-El pelo…me lo corte hace 3 años y aunque de vez en cuando me doy un tijeretazo aquí y allí  no logro darle estilo, claro que no soy peluquera, pero mi vecina dice que tengo mucha mano.

-Tendré que llamar a mi hada madrina, aunque la pobre está fatal. La última vez que la llamé tenía una cogorza monumental y me la lió con llegar a las 12 de la noche, unos zapatos de cristal que casi me cortan los tendones de los dedos cuando me torcí el tobillo en aquella maldita escalera imperial, unos ratones disfrazados de lacayos, una calabaza convertida en carroza y no sé cuantas locuras mas; y todo por un mojigato cursi, afeminado y tontorrón que se vio presionado por su padre para encontrar esposa. Menos mal que Casilda, mi hermanastra, estuvo al quite y con maestría se lo llevo al catre y como consecuencia al altar.

-A lo que vamos: mi aspecto. Mi cara alargada, mi nariz tirando a aguileña y grandecita, mis ojos exentos de brillo, mis labios finos…….¡¡¡Dios mío, necesito un milagro!!!

No me lo pensé dos veces, pero si ahorrar, y en cuanto se me presentó la ocasión acudí a aquella que es capaz de convertir una lata de berberechos en un lingote de oro.

Me abrazó enternecida en cuanto me vió. Noté en su mirada escudriñadora una ráfaga de pena y desaliento, pero me sonrió y sentándome en un sillón con cariño comenzó su obra.

Mi cara se redondeó, mi nariz se conjuntó con el ovalo de mi cara, mis ojos adquirieron un brillo espectacular y mi sonrisa convirtió mis labios en el comienzo de un beso. Mi pelo brillaba y adquirió movimiento.

Gracias Maica 

3 comentarios:

  1. Nunca supe como se llamaba la madrina de Cenicienta. Me alegro que te dejara espectacular.

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  2. Una que pasaba por allí20 de mayo de 2014 a las 11:53

    ¿Solamente con los pelos? ¿o también te hizo la ropa?

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  3. Las hadas de hoy en dia........menudo papelón, si es que se estan perdiendo los oficios de toda la vida ejercidos como es debido, ahora enseguida se pasan al photoshop....
    Saludos de un naïf

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