Gigi era una mujer que tenía muchos hijos.
Cocinaba mucho y bien, sus comidas siempre gustaban, pero
siempre había alguno que no solo le gustaba sino que le encantaba.
Las croquetas las hacia a cientos ya que a todos gustaba y
en especial a uno, que por cierto, nunca se hartaba.
Las empanadillas, las bordaba, hacia hasta la masa,
estaban fantásticas, también las hacía
en cantidades ingentes, ya que había otro de sus hijos que no tenia fondo para
ellas.
El bacalao con tomate, lo
hacía muy bien, y también tenía su fans, siempre se lo hacía para el día de su santo
En fin os podría hablas de
muchísimos platos, que encantaban, albóndigas, lentejas, guisos etc., y como
no sus dulces entre lo que más
destacaban eran sus bizcochos, natillas, arroz con leche, leche merengada,
helados. Para estos últimos tenía un admirador incondicional “su marido”, este contaba que durante el
primer año de su matrimonio cada día le había hecho un postre diferente.
A mí me gustaban especialmente,
los pimientos asados que ella hacía y cogí su testigo, los hago con frecuencia
y en mi casa encantan.
INGREDIENTES: 6 pimientos rojos y
grandes, 2 dientes de ajo, 1 rama de romero o tomillo, 14 o 15 cominos, aceite
y sal.
| Foto de J.R. López Ulloa |
Una vez cocinados, dejarlos
templar, pelarlos y cortarlos en tiras.
En el mortero machacar los ajos
pelados con los cominos y la sal. Ya
bien majado echar aceite.
En una fuente poner los
pimientos y por encima lo majado, mezclarlo suavemente.
P.D. Nunca os digo cantidades de
aceite y sal porque cada uno lo pone a su gusto.
¿Cuando dices que vas a invitarnos a todos?
ResponderEliminar¿lo que pida? Por eso no se cocinar, porque a mi nadie me pide nada y menos los alimentos. ¿sere sorda?
ResponderEliminarQue ricos los pimientos, acompañan bien a muchas comidas, es bueno tener siempre en la nevera. Que aproveche
ResponderEliminarMi madre también los hacía, impresionante, una receta que nunca debe caer en el olvido. gracias. besitos
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