lunes, 14 de octubre de 2013

¡Ay, corazón!

        -¿Sabes?, mañana Bruno y yo vamos a tener una reunión muy importante.
       
        -¿Si?, ¿para qué es la reunión?

Es que yo quiero que Eva sea mi novia y ahora es la novia de Bruno. Por eso tenemos que reunirnos. Para hablar.

El asunto me recuerda a una canción de Aute que decía: “Una de dos, o me llevo a esta mujer, o entre los tres nos las apañamos…si puede ser”

A la semana siguiente le pregunto qué pasó en  la reunión, y me dice “Se nos olvidó, pero no importa porque Eva no quiere ser novia de nadie”. Así me gusta, una chica liberada.

A mi nieto eso no lo desanima, porque a la semana siguiente sale de clase diciendo: “¡Mamá, vaya lío! Hay tantas chicas guapas en mi clase que no sé cuál elegir”, y tres días más tarde le dice a su padre: “Papá ¿sabes qué? Ahora no puedo elegir novia porque las chicas son las que eligen. A mí me ha elegido Vera”.

Dibujo
El que lea esto pensará:”¡Cosas de adolescentes: un día ligan con una y al siguiente con otra!”. Naturalmente lo entiendo, pero resulta que todo este afán amatorio lo tiene un crío que todavía no ha cumplido 6 años y ya tiene el corazón no “partío”, sino “repartío”, como un Don Juan en miniatura. Es capaz de disfrazarse de caballero, con espada incluida, y bajar a la cocina a hacerle reverencias a su madre mientras la llama “reina” o “princesa”.

Yo, mientras tanto, miro y me divierto viendo como se desarrollan 2 pequeños hombrecitos. 

3 comentarios:

  1. Para el amor no hay edad, sino que la pregunten a Junio.
    Le encantara que se o recuerdes cuando sea mayor

    ResponderEliminar
  2. Que no se crea que va a ser tan diferente cuando sea mas mayor, jajajaj, por lo que se ve tienes un nieto bastante listo, y que gusto da verlos, verdad???, cada día te sorprenderán mas y mas. que los disfrutes.

    ResponderEliminar
  3. Y es verdad, son las niñas las que elegimos, y si nos equivocamos, pues volvemos a elegir y así sucesivamente ¡¡¡ala!!!

    ResponderEliminar