martes, 25 de febrero de 2014

El enamorado V y VI

Tenía que conquistarla, la veía distraída últimamente, sobre todo desde que la pidió que se casara con ella.

Había hablado con sus padres y ellos estaban encantados. Al principio de empezar a salir con ella no les parecía bien, no entendían que una chica tuviera un trabajo “tan artesano” y deseaban para su hijo algo especial, muy especial, pero cuando vieron que era feliz la empezaron a querer y ahora esperaban que se casaran lo antes posible. Y llegado el momento ella parecía que no tenía prisa.

Decidió ir a la boutique donde ella un día se había prendado de un bolso.

-Es carísimo, dijo ella en el momento en que lo vio.

-Pues sí, ni que fuera de piel de estrella. –le había contestado él en ese momento. Pero ella había puesto una carita…..

Decidió comprárselo, quizás con ese detalle ella reaccionaria y le diría que si se casaría con él.

Entró en la boutique donde un obsequioso encargado se le acercó solicito.

-Quisiera un bolso que había en el escaparate hace unos días y ahora no veo.

-¿Color azul, con nuestro logo a la izquierda y bandolera ancha ribeteada de piel de tortuga?
foto

-Creo que sí, aunque me pareció que era verde.

-Es que la luz del escaparate distorsiona los tonos, pero sí, es azul-verdoso. Solo hay uno, ya sabe usted y si no lo sabe se lo digo, es un modelo único.

-Ya, me hago cargo… el precio parece indicarlo.

El encargado le miro con cara de disgusto, como si de pronto oliera mal y se dirigió a una de 
las empleadas que parecía una modelo.

-El bolso… azul-verdoso.

La modelo-empleada le miro indicándole con un gesto a un joven que sostenía el bolso con detenimiento.

-Precioso. Me lo llevo. ¿Lo pueden enviar mañana? Es que no soy de Madrid y me tengo que ir esta tarde. Es una sorpresa.

-Sí señor, mañana a la hora que usted me diga. Deme la dirección. ¿Envía tarjeta?

-Sí, bueno no, deme una tarjeta de la boutique.

La dependienta-modelo le extendió una tarjeta y el escribió: 

Volvamos a encontrarnos. E. 

1 comentario: